Publicado en CORAZÓN

¡Yo te adoro!

¡Oh Corazón Eucarístico de mi Dios,
presente en las especies sacramentales
¡Yo te adoro!

cesc-1

Movida de amor al considerar el beneficio infinito de la Eucaristía
y penetrada de dolor por mis ingratitudes,
me humillo en el abismo de mi miseria
que yo abandono al abismo más insondable todavía de Tus misericordias.
Me has escogido desde mi juventud,
no te has desdeñado de mis flaquezas y,
al descender a mi corazón,
has venido a convidarme a devolverte amor por amor,
dándome la paz y la felicidad;
y yo, Jesús Dueño mío,
por haberte sido infiel todo lo perdí.
He dejado a mi espíritu vivir lejos de Ti;
mi corazón se ha entibiado,
seguí mis malas inclinaciones olvidándome de Ti.
Querías Tú ser mi guía, mi consejero, el guardián de mi vida,
y yo, dejando a las pasiones extinguir este suave atractivo,
te he perdido de vista.
En los dolores saludables de la prueba,
en la alegría de las consolaciones,
en mis dudas y necesidades,
en vez de acudir a Ti,
te he olvidado para ir en pos de las criaturas.

En los Sagrarios donde no eres visitado
y donde tu amor siempre nos espera;
en las Iglesias donde recibes irreverencias;
en los corazones indiferentes y sacrílegos
y en mi propio y culpable corazón,
aún al recibirte y después de haberte recibido,
Jesús mío no te he hecho compañía.
¡Oh Corazón Eucarístico de mi Salvador!
Delicias de mi Primera Comunión y de los días de mi mayor fervor,
quiero convertirme a Ti.
Vuélvete a mí, Señor;
cautívame de nuevo con los lazos de tu amor,
perdóname una vez mas,
que todo lo expiaré yo a fuerza de amor.
Escucha las humildes súplicas que te presentamos:
Por todo lo que hemos dejado de hacer,
por huir del sacrificio, buscando sólo el provecho propio.
R/. ¡Piedad, Señor, perdón!
Por nuestra falta de valor para actuar por convicciones
y por dejarnos arrastrar por la costumbre y la rutina.
R/. ¡Piedad, Señor, perdón!
Por creernos suficientes y olvidar que colaboramos contigo
y por tantos hermanos nuestros que viven sin acordarse de Ti.
R/. ¡Piedad, Señor, perdón!
Por exigir a otros el cumplimiento
de lo que fácilmente nos perdonamos a nosotros mismos.
R/. ¡Piedad, Señor, perdón!
Por las veces que nos hemos negado a reconocer nuestros errores
y por todas las incoherencias que cometemos.
R/. ¡Piedad, Señor, perdón!
eucaristia
Corazón Eucarístico de Jesús, haz que no nos cansemos de amarte, de ofrecerte nuestras penas, alegrías y toda nuestra vida, en reparación de nuestras ofensas y por la salvación de las almas.Cautívanos con la suave fuerza de Tu gracia y válete de cada uno de Tus Hijos para extender tu Reino de paz, justicia y amor.
Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Anuncios