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NUEVA CREACIÓN..


Isaías 65,17-21. Escuchad la palabra del Señor, escuchad el juicio que pronuncia sobre su pueblo. «Mirad, yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva». La vida prevalece sobre la muerte; el poder de la salvación, sobre las fuerzas caóticas. En Jerusalén, la alegría será para siempre. Ya no se escuchan llantos ni gritos en la ciudad, pues Yahvé habla al corazón de Israel: «Pueblo mío», y éste responde: «mi Dios». El capítulo 65, atribuido al Tercer Isaías, aparece como una declaración judicial dirigida por Yahvé a su pueblo. Contiene dos partes esenciales: una primera sección que habla de los rebeldes (vv. 1-12), y una segunda que los opone a los fieles del Señor (vv. 13-25).
1 (3)El salmo 29 es un salmo de acción de gracias individual. Sin embargo, su utilización con ocasión de la dedicación del Templo le dio un carácter «nacional». Expresaba el reconocimiento de Israel, a quien Yahvé hizo revivir cuando el pueblo iba a la muerte.
Juan 4,43-54. «Alprincipio ya existía la Palabra…, y la Palabra era la vida». El agua de las purificaciones transformada en vino, los antiguos sacrificios abolidos y reemplazados por el culto «en espíritu y en verdad», el agua viva… Jesús inaugura un nuevo orden de cosas; él es el camino que conduce a la verdadera vida, la vida eterna. Jesús da esta vida por medio de su palabra: «Anda, tu hijo está curado». El hombre, un funcionario de Herodes Antipas, cree en la palabra de Jesús y se va. Más tarde se entera, por sus servidores, de que su hijo moribundo había vuelto a la vida a la hora en que la palabra había sido pronunciada. «Quien escucha mi Palabra y cree en el que me envió, posee vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida» (5,24). Fue en Cana, donde Jesús había manifestado ya su gloria.
Sobre el salmo 30:
El enemigo me arrastraba y se reía de mí,
pero tú, Señor de los vivos,
me libraste de la fosa y del abismo.
Un velo negro entenebrecía la tierra,
y tú, Dios de toda esperanza,
cambiaste nuestra noche en luz de paz.
Estabas encolerizado, y todo se convertía en polvo,
pero tú levantaste a tu Hijo de entre los muertos.
¿Cómo, Señor, el corazón nuestro
podría dejar de cantarte?
Tres_muchachosJuan Bautista ha declarado que Jesús es el elegido de Dios. Algo nuevo ha aparecido en la historia de la salvación; el vino nuevo de la era mesiánica ha reemplazado al agua de las purificaciones. Con Jesús, el designio de Dios ha entrado en una última etapa, extraña por su novedad y llena de promesas. «En aquellos días, haré que brote agua sobre los montes pelados y transformaré el desierto en fuente». Darles agua viva ha consumado la espera de los más pequeños. Se han cumplido los tiempos; como en los primeros albores del universo, Dios ha elegido la vida. La palabra de Dios realiza lo que dice. «Como la lluvia no vuelve a la tierra sin haberla fecundado, así tampoco la palabra de Dios vuelve a él sin haber dado fruto». En los albores del universo, Dios habló, y se hizo la luz; habló de nuevo, y fue creada la tierra, con flores para adornarla y animales para poblarla. Dios habló, y el hombre salió del soplo de su boca.
Aparece Jesús, y el Creador recorre de nuevo la tierra. Su palabra lo renueva todo. El Espíritu, que se había callado con el último de los profetas, habla de nuevo y restaura la creación en su belleza primigenia. «Escuchad lo que os dice». «Sí, palabra del Señor, voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva. Ya no se oirán gemidos ni llantos. Ya no serán arrebatados los lactantes ni habrá ancianos que no colmen sus días». ¿Cómo hemos leído el Evangelio para que la cuaresma se haya convertido en un tiempo fúnebre? ¿No es más bien el tiempo en el que Dios anuncia: «La exaltación que voy a crear, eso será Jerusalén, y el entusiasmo será su pueblo»? Tiempo de recreación. Jesús llegaba a Galilea, volvía a Cana, donde había transformado el agua en vino. Hermano, el vino desborda, la boda ha comenzado, la Palabra va a dar su fruto. Haz cuaresma, es decir, déjate agarrar por Dios. ¿No sientes cómo el vino nuevo corre por tus miembros muertos? ¿No descubres la loca esperanza que te prende? Levántate. La Palabra dijo allí para siempre: «Está vivo».
Señor, escasea el vino nuevo
y nuestros corazones están resecos.
¡Ten piedad de nosotros!
Desciende antes de que perezcamos:
nuestras esperanzas se tambalean.
¡Ten piedad de nosotros!
Renueva nuestros corazones,
pues seguimos mirando nuestro pasado
y desesperamos.
¡Ten piedad de nosotros.

Fuente// DIOS CADA DÍA Siguiendo el «Leccionario»

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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.