Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, ESPERANZA, PSICOLOGIA, SANACION, TERNURA, VIDA

No espere hasta mañana!!

Nunca deje para mañana lo que puede hacer hoy. Este consejo de Benjamín Franklin lo hemos escuchado tantas veces, de los papás, los maestros y de tanta gente. Sin embargo, a pesar de que reconocemos la gran verdad de este principio, por lo general manejamos nuestra vida como si las palabras se transpusieran y más bien se quisiera decir “nunca hagas hoy lo que puedas dejar para mañana”.

0000_201360_373903649354295_789063161_o

Desafortunadamente no hay un mañana. El mañana solo puede encontrarse en el calendario de los tontos, como dice Og Mandino. Para ellos mañana es el día en que iniciarán la jornada hacia el éxito y la felicidad: mañana se reformarán, trabajarán más arduamente, cambiarán sus hábitos, recuperarán las amistades perdidas, saldarán viejas deudas y harán una solicitud para un mejor empleo. Pero el mañana jamás llega.
Incontables vidas que ofrecían tantas promesas se han desperdiciado en esa inútil postergación. El niño piensa que actuará cuando sea más grande; el niño más grande cuando sea un joven; el joven cuando sea un adulto; el adulto cuando se case y el casado cuando se jubile. Cuando llega el momento de la jubilación, vuelve la mirada atrás sobre el camino recorrido y se da cuenta de que perdió muchas oportunidades y enterró muchas ilusiones. La felicidad y el éxito son absolutamente incompatibles con la postergación y el dejarlo todo para mañana. Hay que curarse de este mal hábito.
Ahora bien, si usted es una persona que deja todo para mañana, es como la mayoría de la gente. Si se trata de un asunto grave o importante, difícilmente transcurrirá un día sin pensar que debería resolverlo, pero lo deja para más tarde. En este momento quizás se encuentre posponiendo un buen número de tareas que quisiera desempeñar pero por alguna razón sigue dejando sin hacer. Pero es posible que usted decida que ya no va a seguir viviendo con la ansiedad que acompaña a esa forma de vida.
La postergación es algo muy difícil de curar si no está realmente determinado a hacerlo. De hecho, son muy pocas las personas que pueden decir con absoluta honestidad que no son morosas en este sentido. A pesar del hecho de que el dejar todo para mañana es una actitud nociva, en realidad es un escape para no vivir en toda su plenitud el momento presente.
Sabía usted que el aburrimiento es un efecto de la postergación. La vida en sí no es aburrida, pero ciertas personas eligen el aburrimiento y esto conlleva la incapacidad de emplear el momento presente en una forma personalmente satisfactoria. Cuando una persona deja las cosas para después, emplea sus momentos presentes en no hacer nada. El no hacer nada lleva al aburrimiento.
Todos los deseos y las esperanzas que no se cumplen en la realidad con una acción concreta son una pérdida de tiempo y constituyen el desatino de aquellas personas que viven en el país de la fantasía. Ninguno de esos deseos y esperanzas llegará jamás a realizarse si no hay en verdad una acción decidida, pero ya, en este momento. Estas convenientes frases son simplemente el escape de muchas personas y les impide emprender las tareas que deben tener la suficiente importancia como para encontrarse en su lista de actividades de la vida. Usted puede hacer cualquier cosa que mentalmente haya decidido llevar a cabo porque Dios lo hizo fuerte, capaz y de ninguna manera frágil. Pero al dejar las cosas para algún momento futuro está cediendo a la evasión, a la duda de sí mismo y al autoengaño. Dejar las cosas para después es un movimiento interno negativo que lo aleja de las oportunidades del presente y dirige su mente a una vana esperanza de que las cosas en el futuro serán mejores pero no hace nada para que eso suceda. Simplemente se aliena con falsas y vanas ilusiones.
En vez de consumir sus momentos presentes con toda clase de ansiedades que lo inmovilizan y que se deben a todo lo que está dejando sin hacer, convénzase de que se está engañando. Sea un hacedor, una persona que no vive deseando, esperando, criticando, sino haciendo, haciendo, haciendo.
Usted no sabe el tiempo que le queda de vida. Haga eso que para usted es importante, bueno, noble y santo. ¡Vamos, muévase, despierte! No deje para mañana lo que pueda hacer hoy, porque el Señor está esperando que usted actúe. El le ha dado todo lo que necesita para actuar. Con Dios, usted podrá superar cualquier problema, porque CON EL, USTED ES . . . ¡INVENCIBLE!
Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.
Sitio Web: Un mensaje al corazón
Anuncios
Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, ESPERANZA, EVANGELIO, SOLEDAD, TERNURA, TRISTEZA, VIDA

El camino hacia Jerusalén!!

Evangelio según San Lucas 9,51-56.
Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento.
Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén.
Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: “Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?”.
Pero él se dio vuelta y los reprendió.
Y se fueron a otro pueblo.        
 pies
El peso de nuestra fragilidad hace que nos inclinemos del lado de las realidades de aquí abajo; el fuego de tu amor, Señor, nos eleva y nos lleva hacia las realidades de allá arriba. Subimos hasta ellas por el impulso de nuestro corazón, cantando los salmos de la subida. Quemamos con tu fuego, el fuego de tu bondad; es él el que nos transporta.
¿Adónde nos haces subir de esta manera? Hacia la paz de la Jerusalén celestial. «Qué alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor» (Sl 121,1). Tan sólo el deseo de permanecer allí eternamente puede hacernos llegar hasta ella. Mientras estamos en nuestro cuerpo caminamos hacia ti. Aquí abajo no tenemos ciudad permanente; buscamos sin cesar nuestra morada en la ciudad futura (Hb 13,14). Que tu gracia, Señor, me conduzca hasta el fondo de mi corazón para cantar allí tu amor, a ti mi Rey y mi Dios. […] Acordándome de esta Jerusalén celestial, mi corazón subirá hasta ella: hacia Jerusalén mi verdadera patria, Jerusalén mi verdadera madre (Gal 4,26). Tú eres su Rey, su luz, su defensor, su protector, su pastor; tú eres su gozo inalterable; tu bondad es la fuente de todos sus bienes inexpresables […] tú, mi Dios y mi divina misericordia.
San Agustín .
Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, ESPERANZA, FAMILIA, PSICOLOGIA, SANACION, TRISTEZA, VIDA

¡No! a la droga!!

Las drogas destruyen al ser humano. Mire usted esta carta publicada hace mucho tiempo en el diario The New York Times. Un joven de 18 años, Percy Patrick Byron, de Joliet, Illinois, la escribió momentos antes de quitarse la vida, pegándose un tiro en la sien. El tomó la fatal decisión después de estar siete meses dominado por la droga. Dice él, “si alguien te ofrece una droga, sé más hombre y más integro de lo que fui yo y recházala. Que mi error sirva para algo. No quiero que ningún joven atraviese el infierno que yo he pasado.”

drogas 2

La angustia de Percy es estremecedora. Pero escuche cómo se inició en el consumo de drogas: “Estos amigos te ofrecen la droga por primera vez gratis. Después te obligan a pagarla. Más tarde te venden drogas más fuertes a precios reducidos y, una vez que hayas picado, te cobran cifras astronómicas. Ten presente que el mismo amigo que te ofrece la hierba, más tarde te ofrece la heroína. El hace dinero mientras te destruye. La gente con la que tratas acaban contigo a la menor oportunidad que les des.”
El patético y desgarrador final de este documento es un mensaje para todos los drogadictos, en el que se refleja de una manera evidente lo que queda en el consumidor de estupefacientes después de la supuesta felicidad del “viaje”: “Las drogas nublaron mi ideal del amor, destruyeron mis ambiciones y arruinaron mi vida familiar, que tanto significaba para mí antes que las drogas llegaran. Sólo deseo en lo profundo de mi alma haber podido cumplir alguna misión mientras estuve en el mundo y qué triste me voy de él. Las drogas te dan momentos cortos de felicidad, pero en cada uno de estos momentos reina un siglo de tristeza que nunca te abandonará.” Una vez finalizada la carta, Percy, con todo el esplendor y vigor de su juventud, puso fin a sus días. Las drogas se cobraban la vida de otra persona.
Reflexionemos y meditemos en el terrible daño que hacen las drogas al ser humano, de los estragos espantosos que está causando la droga en la humanidad.
¿Qué pasa con los jóvenes? ¿Por qué están consumiendo tanta droga en el mundo de hoy? De hecho, sectores especialmente estudiantiles de todo el mundo están consumiendo más drogas y muchos jóvenes siguen buscando nuevas y más fuertes sensaciones y placeres. Tienen problemas familiares y de adaptación social muy serios, muchos de ellos sufren problemas psicológicos y de adaptación social por efectos de malas amistades. Lo cierto es que toman el terrible y nefasto camino que lleva hacia el abismo, del que después es muy difícil salir.
El problema es terrible porque es muy fácil para el que comienza a consumir drogas adquirir el hábito y la dependencia que llevan a la esclavitud. Cuando menos se piensa, la persona que estaba consumiendo droga en pequeña escala en fiestas, por no quedar mal ante los amigos, por experimentar cosas nuevas, poco a poco va probando drogas más fuertes y eventualmente se convierte en un adicto, de lo que es muy difícil volver atrás. Las drogas menores atraen a las drogas mayores.
El “viaje” que realizan los drogadictos los libera de ciertas inhibiciones de la vida ordinaria, mas los efectos empeoran: la cocaína produce insomnio, pérdida de peso y degeneración, la heroína afecta el sistema nervioso central, la LSD, que parece ser la droga más peligrosa que existe, tiene efectos horrorosos en el organismo y los resultados son penosos, ya que puede causar enfermedades graves y hasta a la muerte.
El drogadicto envejece degeneradamente enseguida. Curiosamente, los expertos de la Comisión de Drogas de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) declararon en una conferencia en Ginebra que el hashish, en gran cantidad, puede causar efectos semejantes al LSD y además deformaciones en niños recién nacidos por los efectos del consumo de sus madres.
Detrás de todo esto hay un negocio espantoso y también un drama humano muy grande. ¿Por qué la niñez y la juventud se dedica tanto al consumo de las drogas? ¿Qué está pasando en nuestro mundo? ¿Será que no encuentran felicidad en su medio ambiente ni razones profundas por qué vivir? ¿Será que no les estamos dando lo que ellos necesitan, como por ejemplo la presencia de Dios? Preguntémonos qué está sucediendo con nuestra juventud y, sobre todo, nuestros niños.
Pidamos mucha ayuda a nuestro Señor, que todo lo puede, para que bendiga y proteja a todos los niños y jóvenes del mundo para que crezcan sanos y también por los adultos, para que no sufran este terrible y trágico drama. Pidamos también por todos nosotros para que cada día seamos mejores. Y no olvidemos que CON DIOS, SOMOS . . . ¡INVENCIBLES!
Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.
Sitio Web: Un mensaje al corazón
Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, ESPERANZA, EVANGELIO, VIDA

Los ángeles suben y bajan!!

Evangelio según San Juan 1,47-51.
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: “Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez”.
“¿De dónde me conoces?”, le preguntó Natanael. Jesús le respondió: “Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”.
Natanael le respondió: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”.
Jesús continuó: “Porque te dije: ‘Te vi debajo de la higuera’, crees . Verás cosas más grandes todavía”.
Y agregó: “Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.
 17487-670x315
«Vosotros veréis subir y bajar a los ángeles sobre el hijo del Hombre». Ellos suben por ellos, y descienden por nosotros, o más bien descienden con nosotros. Estos dichosos espíritus suben por la ley de la contemplación de Dios, y descienden para tener cuidado de nosotros y para guardarnos en todos nuestros caminos (Ps 91,11). Suben hacia Dios para alegrarse en su presencia; y descienden hacia nosotros para obedecer sus órdenes, pues les ha pedido tener cuidado de nosotros. Sin embargo, descendiendo hacia nosotros, no son privados en un punto de la gloria que les da la felicidad, ellos ven siempre el rostro del Padre. […]
Cuando suben a la contemplación de Dios, buscan la verdad en cuyo colmo están sin interrupción por el deseo, y lo que desean siempre es la posesión. Cuando descienden, ejercen hacia nosotros la misericordia, después ellos nos guardan en todos nuestros caminos. Pues estos dichosos espíritus son los ministros de Dios que nos han sido enviados para ayudarnos (He 1,14); y en esta misión no es a Dios a quien rinden servicio sino a nosotros. Ellos imitan en eso la humildad del Hijo de Dios que no ha venido a ser servido, sino a servir, y que ha vivido en medio de sus discípulos, como si él fuera su servidor (Mt 20, 28). La utilidad que los ángeles sacan siguiendo esos caminos, es su propia felicidad y la perfección de la obediencia en la caridad; y eso que nosotros mismos recogeremos, es la comunicación que nos ha hecho la gracia de Dios y la ventaja de ser guardados por ellos en nuestros caminos. […]
Dios ha dado órdenes a sus ángeles, no para sacarte de tus caminos, sino de guardarte cuidadosamente, y de conducirte en los caminos de Dios por los que ellos mismos siguen. ¿Cómo eso, me dices tú? Los ángeles, bien seguro, actúan en toda pureza y por la caridad solo, pero tú al menos, contrario y entendido por la necesidad de tu condición, desciendes, condesciendes con tu prójimo actuando la prueba de la misericordia hacia él, pues siempre la imitación de los ángeles, eleva tu deseo y, todo el ardor de tu corazón, esfuérzate en subir hasta la eterna verdad.
San Bernardo.