Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, DOMINGO, ESPERANZA, EVANGELIO, SANACION, SOLEDAD, TERNURA, TRISTEZA, VIDA

LOS SANTOS ANÓNIMOS. LLAMADA A LA SANTIDAD.

Celebramos hoy la gran solemnidad de Todos los Santos y el encuentro de hoy nos lleva a dos momentos importantes: a recordar, a valorar, a volver a revivir la experiencia de vida de tantas personas que han pasado por nuestro camino y son santos anónimos; el otro momento es una llamada a la santidad, la forma de poder vivir esta vida y esta llamada que Jesús nos dice y nos urge para que seamos santos.
21499A propósito de esta fiesta, de esta gran solemnidad, recuerdo un artículo que leí hace mucho tiempo que me impresionó, y siempre he pensado en él cuando recuerdo este día. Decía más o menos así: si contemplamos el firmamento en una noche estrellada, veremos innumerables puntos luminosos. Algunos se destacan más y tienen un nombre propio —como por ejemplo la estrella Polar—, pero también veremos racimos de estrellas sin nombre, constelaciones y galaxias que forman una polvareda luminosa: la Vía láctea, el Camino de Santiago… Algo parecido sucede en el firmamento de la Iglesia. Hay santos que destacan: San José, San Francisco de Asís, Santa Teresa… Pero hay también constelaciones de santos anónimos, desconocidos, que no figuran en el santoral del calendario de la Iglesia, pero que son santos y más que santos de verdad.
Pues igual pienso en el día de hoy en este texto… y me lleva a valorar todas esas constelaciones, esos santos que la Iglesia hoy le quiere rendir homenaje, porque es una santidad desconocida. Son todos esos que se han salvado, que viven junto a Jesús y que a lo mejor los hemos conocido, han pasado por nuestra vida. ¿Quién no recuerda, querido amigo, personas que han vivido santamente a nuestro lado y que las tenemos en la memoria? Por ejemplo nuestra madre, nuestro padre, quizás algún hermano, algún amigo que nos han hecho la vida bella y feliz y que nos han demostrado su ejemplo en todos los momentos.
Pero ¿qué han hecho estas personas para llegar ahí? Yo pienso que para llegar ahí han sido personas que se han desecho en el amor y que han participado del amor de Dios en extremo, porque ésta es una fiesta del Corazón de Dios y Dios no excluye nada más que a los que no aman, a los que se cierran a su amor a Él y al prójimo; y a ésos también les dice: “¡Arrojaos de mí, no os conozco!”. Recordamos también la cita de la Primera carta del apóstol san Juan: “El que no ama permanece en la muerte”. Y esos santos han vivido al modelo de Jesús: que Jesús se entregó, amó y sirvió. ¿No es verdad, querido amigo, que hemos conocido personas, familiares, amigos, compañeros que se han entregado en extremo, que han amado en extremo, que han servido sin hacer ruido, andando de puntillas por la vida, en los días alegres, en los días grises, en los momentos buenos, que de verdad tenían defectos pero que lo más importante no era eso sino era su amor, su no-orgullo, su no-egoísmo, su sacrificio, su darse a los demás? Hoy es una fiesta muy grande y tenemos que pensar en estos seres queridos, ver el ejemplo que nos han dejado, ver las personas que realmente todavía viven a nuestro lado y que nos dan ese testimonio. Es la festividad de la alegría, la festividad de esos santos anónimos, pero esos santos que realmente merecen un lugar destacado en el trono de Dios, en el Reino de Dios.
Pero también, querido amigo, me lleva esta fiesta a pensar mucho en cómo poder llegar a este camino y Jesús nos lo dice, el camino de la felicidad:
 Bienaventurados, felices, estaréis en el Cielo, sabréis estar, adquiriréis peldaños en este Reino de Dios si somos pobres de espíritu, es decir, una pobreza viéndose necesitado de ese amor de Dios, necesitado de todo lo que sea Él, despegado y no necesitado de cosas que no llevan a nada y que nos fascinan pero que no conducen a nada. Pobre es el que pide limosna, que todos los días está ante el Corazón de Dios diciéndole que tenga compasión.
 Felices somos si practicamos la mansedumbre. ¿Y qué es la mansedumbre? El no ser orgulloso. Es como la hermana gemela de la humildad.
 Bienaventurados si somos justos, si somos misericordiosos y tenemos el corazón que todo nos lleva…, compadece las necesidades de los demás.
 Felices si somos limpios de corazón, si tenemos un corazón por dentro sin telarañas, sin oscuridades, sin manchas, limpios, si sabemos construir la paz, si sabemos tolerar las persecuciones y todo lo que nos afecta.
Esto es realmente lo que el Señor quiere hoy en esta fiesta. Felices los que llegan a este camino, el camino de la paz, el camino de la alegría, el camino de la felicidad. También es una llamada hoy a pensar, a llenarnos de ánimo: ¿llegaremos nosotros a esa vida? Pues pidiéndosela a Jesús con todo amor, intercediéndole también a esos santos anónimos que nos llaman y que nos están urgiendo a que sigamos un camino feliz, como Jesús, para subir con ellos, para estar con ellos que nos ayudan, que nos protegen. Pero ya sabemos que el único camino es sentirse querido por Dios y amar como Él. Y amar como Él, sentirse querido es cuidarle hasta el máximo. Y amar como Él es amar hasta el extremo porque más de una vez San Pablo nos ha dicho: “Si no tengo amor, nada soy”. Por encima de todo el amor es el ceñidor de todo, de la unidad consumada.
Una fiesta preciosa que la celebraremos con alegría. La fiesta del recuerdo, de llegar a recordar todo, a todas estas personas, a vivir con ellos en ese amor, a vivir así, a profundizar en su vida. Nos ayudan a sufrir, a perdonar, a ser limpios de corazón, a amar. Junto con ellos hagamos un encuentro de amor, de cariño, de agradecimiento de las personas que conocemos, de las personas que han vivido a nuestro lado, una por una, todos los que hemos querido y que siempre están protegiéndonos y ayudándonos, que nos llaman y nos urgen a subir y a estar pronto con ellos en ese Reino de la felicidad. El salmo de hoy, el salmo 23, es un salmo precioso para hacerlo oración también:
Éste es el grupo que viene a la presencia del Señor.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena.
¿Quién puede subir al monte del Señor?
El hombre de manos inocentes y de puro corazón,
que no confía en los ídolos.
Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
Nos quedamos pensando con todo amor, con todo silencio… y con Jesús vamos trayendo una por una todas las personas que han pasado y que nos han dejado ejemplo y que brillan, no como lumbreras brillantes, sino como pequeñas estrellas, pero que están ahí para darnos luz, para disfrutar de ellas y para pedirles ayuda. Hoy celebremos con todo cariño la fiesta de Todos los Santos y pidámosle a Jesús profundamente que nos haga santos de verdad, que nos lleve a la santidad. Que sepamos también vivir tan profundamente que no seamos arrojados de su cara, de su rostro, de Él, y que no podamos oír “No os conozco”, sino “Venid, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me distéis de comer, tuve sed y me distéis de beber”. Ayúdanos, Jesús. Todas estas personas que queremos, ayudadnos a poder llegar como vosotros a ese Reino donde reina la paz, la alegría, la felicidad, la ilusión y la fortaleza. Que así sea.
Francisca Sierra Gómez
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El que se humilla será enaltecido

San Lucas 14,1.7-11
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: “Cuando te conviden a una boda, no te sientes en puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: “Cédele el puesto a éste.” Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: “Amigo, sube más arriba.” Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.”
humildad
El prestigio era un bien muy apreciado en Israel. Tenía el mismo valor y categoría que la riqueza y el poder. La persona de buena reputación gozaba de una aceptación generalizada y era invitada a todos los eventos importantes.
Entre los líderes populares, los intelectuales, los eruditos y todos aquellos que no tenían poder político y ni riqueza, la única manera de alcanzar éxito era el camino del prestigio. Por eso, en las fiestas y en las comidas buscaban los primeros puestos, para hacerse notar entre los invitados. Esta conducta hacía que entre los aspirantes a ser Maestros de la Ley u hombres famosos se diera una feroz competencia.
Jesús exhorta a su comunidad de discípulos a que no se metan en ese juego, pues lo único que pondrían en evidencia sería la estrechez de su pensamiento. El honor del ser humano no está en el prestigiosino en el servicio permanente y desinteresado a los demás. Pues, la mayor «gloria de Dios es que el ser humano viva».
Hoy muchos se afanan por “ser alguien en la vida”, por ocupar algún lugar destacado que los anuncie como personas de éxito. Pero, muchas veces sin saberlo, caen en el juego de la competencia desleal y terminan siendo simples marionetas al servicio de un sistema inhumano que les arranca el sentido de la vida y los hace olvidar el verdadero cometido del ser humano en este mundo: vivir dando gloria al Dios de la Vida.
Autor: Padre Juan Alarcón Cámara S.J
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El reposo del sábado…

Evangelio: San Lucas 14, 1-6
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Jesús se encontró delante un hombre enfermo de hidropesía y, dirigiéndose a los letrados y fariseos, preguntó: “¿Es lícito curar los sábados, o no?” Ellos se quedaron callados. Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió. Y a ellos les dijo: “Si a uno de vosotros se le cae al pozo el burro o el buey, ¿no lo saca en seguida, aunque sea sábado?” Y se quedaron sin respuesta.
Sana El leproso agradecido
El reposo del sábado significa para Jesús la revelación de la benevolencia divina con sus criaturas: paz y salvación. Ahora se glorifica Dios a sí mismo en Jesús, que de palabra y de obra lo anuncia como Dios de gracia y de amor, como Dios que da y perdona, como Dios de los pobres y de los afligidos, para los que se proclama un año de gracia. El gozo de que está penetrado el sábado del tiempo final es el júbilo por las grandes gestas de la misericordia divina. Con una reflexión muy llana razona Jesús su proceder en día sábado: la ley de Dios no puede exigir que en día sábado se deje perecer al propio hijo o al propio buey, si tienen necesidad de salvación. La Ley piensa humanitariamente. El reposo sabático fue establecido por la Ley con miras humanitarias y sociales, en consideración de la familia, de la servidumbre y hasta del ganado del amo.
Autor: Padre Juan Alarcón Cámara S.J  
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Coloquio amoroso.

morir-de-amor

Si el amor que me tenéis,

Dios mío, es como el que os tengo,

Decidme: ¿en qué me detengo?

O Vos, ¿en qué os detenéis?

-Alma, ¿qué quieres de mí?

-Dios mío, no más que verte.

-Y ¿qué temes más de ti?

-Lo que más temo es perderte.

Un alma en Dios escondida

¿qué tiene que desear,

sino amar y más amar,

y en amor toda escondida

tornarte de nuevo a amar?

Un amor que ocupe os pido,

Dios mío, mi alma os tenga,

para hacer un dulce nido

adonde más la convenga.

Santa Teresa de Ávila