Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, DOMINGO, ESPERANZA, EVANGELIO, PERDON, VIDA

“Ten compasión de nosotros, hijo de David.”


Evangelio: San Mateo 9,27-31
En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, gritando: “Ten compasión de nosotros, hijo de David.” Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo: “¿Creéis que puedo hacerlo?” Contestaron: “Sí, Señor.” Entonces les tocó los ojos, diciendo: “Que os suceda conforme a vuestra fe.” Y se les abrieron los ojos.
Jesús les ordenó severamente: “¡Cuidado con que lo sepa alguien!” Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.
bote
Los dos ciegos dan prueba de una auténtica fe: confían en el poder que tiene Jesús para sanarlos. Pero el Señor evita curarlos públicamente porque no quiere que se confunda la finalidad de su venida. Como lo reitera en la despedida, una vez en casa Jesús repite igual que otras veces: “que suceda como ustedes han creído”, o “vete, tu fe te ha salvado”, poniendo en primer lugar nuestra fe y confianza en el poder salvífico del Señor. La respuesta clara y segura de los ciegos es la misma que nos pide a nosotros hoy; y tenemos que entregarla con la misma fuerza y seguridad: “¡Sí, Señor, creo. Creo que eres mi Dios y salvador, que me amas y perdonas!” Y después de esta manifestación de fe, salir como los ciegos a proclamar que el Señor es bueno.
Autor: Padre Juan Alarcón Cámara S.J  
Anuncios

Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.