Publicado en ESPERANZA, EVANGELIO, PERDON, POEMAS, PSICOLOGIA, SANACION, SOLEDAD, TERNURA, TRISTEZA

Hijos de Dios!


“Y nada más salir del agua vio los Cielos abiertos y al Espíritu que, en forma de paloma, descendía sobre él; y sobrevino una voz desde los Cielos: «Tú eres mi Hijo, el Amado, en ti me he complacido»” (Mc 1, 10-11)
hijo-de-dios1Al recibir el sacramento del Bautismo hemos sido constituidos hijos de Dios.
Dios Padre se complace en cada uno de sus hijos, y nos ama a cada uno con predilección, porque somos amados en Jesús. De Él no recibimos sino bienes, porque es un Padre amoroso que nos quiere mucho. Ningún mal que hay en el mundo procede de Dios, sino del diablo que complica a los hombres. Incluso el dolor que Dios permite es para nuestro bien, aunque ahora no lo entendamos. Sería una blasfemia echar en cara a Dios algo malo, porque de Él no recibimos nada más que bienes.
Y el mayor don que puede recibir una criatura humana es el ser hijo de Dios. Él se ha comprometido a mirarnos con ojos de misericordia. Esta es la gran verdad de nuestra vida, ésta la roca donde apoyar toda nuestra existencia. Todo lo demás se puede tambalear, pero Dios no falla, Él siempre es fiel: nos entregó a su Hijo, y con Él nos dará todos los bienes –también el Cielo– siempre que nosotros seamos buenos hijos, hijos fieles.
«Quiero recordar las misericordias del Señor, las alabanzas del Señor; todo lo que hizo por nosotros, sus muchos beneficios a la casa de Israel, lo que hizo con nosotros por su misericordia y su bondad. Él dijo: “Son mi pueblo, hijos que no engañarán”.
Él fue su Salvador en todas sus angustias; no fue un mensajero o un ángel, sino que él mismo en persona los liberó» (Is 63, 7-9). ¿No es para estar seguros y para cantarle?
Es bueno dar gracias al Señor, y salmodiar en tu nombre, oh Altí simo, proclamar por la mañana tu misericordia, y tu lealtad por la noche, con arpas de diez cuerdas y laúdes, al son de la cítara… ¡Qué magníficas son tus obras, Señor, qué profundos tus designios¡ El estúpido no lo entiende, el insensato no comprende estas cosas (Sal 91, 2-7).
Hazme entender, Señor, la gran verdad de mi vida, mi dignidad de ser hijo amado de Dios.
Anuncios

Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.