Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, DOMINGO, ESPERANZA, EVANGELIO

Venid a descansar…


San Marcos 6,30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: “Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.” Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
DESPERTAR RIOSELLANO José Luís Mtnez Pandiello (182)
La misión de los Doce no concluye con el regreso de los misioneros. Si fueron enviados por Jesús a llevar la Buena Nueva al mundo, ahora “el mundo” viene hacia Jesús y sus discípulos. Se inicia un nuevo desarrollo de la misión. Esta vez, es la comunidad de Jesús la que acoge al pueblo necesitado que viene a ella, así como las casas acogen a los misioneros que les lleva el anuncio del reino.
Al ver la muchedumbre, Jesús siente compasión de ellos, porque están hambrientos, o están cansados, o porque están desorientados. En todo caso Jesús los ve con los ojos de la misericordia de Dios. Jesús es movido a compasión desde adentro, es decir, se conmueve hasta las entrañas y, en consecuencia, debe actuar solidariamente. Con esa misma mirada ve al leproso que solicita su curación (Mc 1, 41), a la muchedumbre que no tiene nada que comer (Mc 8, 2), y al niño enfermo de epilepsia (Mc 9, 22). Ve, siente y desarrolla la capacidad de compadecerse. Es lo que llamamos misericordia, que es lo mismo que decir, acción de solidaridad, amor desinteresado a las personas que sufren. El sufrimiento de la multitud no es indiferente a la mirada de Jesús. Todo lo contrario. Jesús es sensible a las situaciones de dolor y de sufrimiento humano. Esta misericordia que nace en las entrañas lleva a superar el egoísmo y la insolidaridad y hace posible el nacimiento de una nueva familia humana.
Autor: Padre Juan Alarcón Cámara S.J
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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.