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IGLESIA SERVIDORA Y POBRE!


???????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????Mateo 23,1-12. Los escribas de los fariseos se sentaron en la cátedra de Moisés para interpretar y completar la ley escrita. Era una dura responsabilidad; pero tenían una gran tradición, y la mayor parte era gente sería. Lo malo es cuando la ley se convierte en un fardo cargado sobre los hombros de los más sencillos y cuando la habilidad y la ciencia se emplean para deformar la ley. Entonces todo está perdido. Al árbol se le conoce por sus frutos. A los fariseos les gustaba que se notara su obediencia (al menos material) a la ley. Alargaban sus filacterias (esas tiras de pergamino con pasajes de la Ley que se llevaban colgadas de la frente o del brazo), ensanchaban las franjas del manto para recordar los mandamientos divinos y reclamaban los puestos de honor en las sinagogas.
Tanto celo para que les honrasen… Pero qué lejos están los deseos de la realidad, y cómo gusta hacerse llamar «padre» en la Iglesia de Jesucristo. ¡A todos los niveles!
***
Sobre el salmo 49:
¡Dios juez! ¡A Dios no se le engaña fácilmente!
Es inútil multiplicar los sacrificios
cuando el corazón se apoya en la mentira.
¡Dios juez! ¡Vosotros que le invocáis, comparaos!
¡Es inútil pretextar inocencia
cuando Dios viene para cambiarlo todo!
Juzgados por su amor,
los corazones penitentes se transfigurarán.
Dicen y no hacen… ¡Malditos hipócritas! A veces las palabras son reveladoras. En la antigüedad, «hipócrita» designaba tanto al adivino como al actor, es decir, al que dice palabras que no son de su propia cosecha. Pero, bajo la influencia del arameo, no tardó en designar, en la Biblia, al hombre que desempeña un papel sin comprometerse. ¿Ocurrirá esto siempre entre los maestros religiosos? Ponen fardos sobre los hombros de las personas, pero ellos no quieren mover un dedo… En este sentido, Jesús es todo lo contrario del «hipócrita». Todo lo que dice es de su propia cosecha, y lo hace centro de su propia vida. Su infinita grandeza se revela en el servicio que asume, hasta el final, en favor de los hombres.
De hecho, es difícil, si no imposible, administrar una religión. Tarde o temprano, se convierte en un sistema legal o doctrinal en el que los responsables deben adornarse con títulos para imponer a la vez su persona y el sistema. Pero ¿existe un sistema que consiga salvar al hombre sin tener que cuestionar constantemente su propia verdad? Nosotros sólo tenemos un maestro, un único Rabino, Dios y su Hijo Jesucristo. La Iglesia no administra un sistema revelado; vive de la presencia siempre nueva del Espíritu. ¿Qué harían en ella señores y maestros? Incluso el título de Padre es inadecuado, desde el momento en que se trata de la fe, pues ante Dios todos son hermanos y servidores unos de otros, todos sumisos a la Palabra y a los impulsos del Espíritu. Nadie tiene un papel que representar, a no ser el de su propia vida, en humilde testimonio para los hermanos. Nadie es adivino, pues nadie puede reivindicar el monopolio de la inspiración profética. Cada uno, desde su sitio, es servidor; y el lugar más importante es el que exige el servicio mayor.
***
Dios y Padre nuestro, nuestro único Señor,
líbranos de todo espíritu de superioridad,
pues todos somos hermanos en Jesucristo.
Concede a los que asumen el servicio de la Palabra
la gracia de ajustar su existencia a esa Palabra.
Tú que eres ternura y bondad,
no permitas que los más pequeños de tu pueblo
sean cargados con fardos
sin que todos los llevemos con ellos.
Pues en tu Hijo Jesús
nos has trazado el camino de la salvación,
el camino que nos une en una misma pobreza,
bajo el cuidado de tu Espíritu.
Marcel Bastin

 

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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.