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HOLOCAUSTO!


sun in handsMateo 21,33-43.45-46. Jesús fue tomado por profeta. Sus palabras contra el Templo y la Ley molestaron a muchos y, finalmente, sus adversarios decidieron matarlo. A su manera —apremiante, pero discreta—, Jesús dirige una suprema advertencia a sus compatriotas. A pesar de los sucesivos rechazos de Israel, la fidelidad de Dios no falló nunca. Multiplicó los profetas, y todavía hoy envía a su Hijo amado. Es la última oportunidad… y, sin embargo, Israel no la aprovecha. Cuando ven al Hijo, los viñadores deciden eliminarlo y quedarse con la herencia. ¿Cuál será la suerte del Israel infiel? Cuando Mateo retoca por última vez la redacción de la parábola, las legiones romanas han tomado ya Jerusalén y destruido el Templo. ¿No es ésta la señal manifiesta del juicio divino? El judaismo ha pasado, y sus privilegios son transferidos a la Iglesia, la nueva Israel.
Jesús sube hacia la cruz. La escalada no tendrá límite. La parábola de los viñadores homicidas es un resumen estremecedor de la escalada de los hombres contra Cristo y contra todos aquellos que, como él, pretenden dar testimonio de Dios. Los viñadores están impacientes por apoderarse de la viña, de la herencia. En cuanto lo consigan, ya no serán obreros dependientes, sino los poseedores de lo que se les había dado como gracia. El asesinato del heredero es casi ritual. El hijo se ha convertido en el rival, en el obstáculo a su deseo. Una vez muerto él, la vida se hará, al fin, igualitaria, sin necesidad de gracias ni favores. Una religión sin el Hijo y, en definitiva, sin hijo alguno.
Esta es la explicación del asesinato de Jesucristo. Nada obligaba a matarlo, a no ser la voluntad hipócritamente religiosa de los sacerdotes y notables de conservar una religión sin dependencia filial. Una religión en la que cada uno cumple su deber, y así queda en paz con Dios. ¡Pero que Dios envíe a su propio Hijo es demasiado! La historia es de ayer… y es de hoy, en que hombres religiosos torturan al hombre en nombre de un supuesto «orden cristiano». ¿Hasta dónde llegará la escalada del crimen y el holocausto?
Pero Dios responde con otra escalada: la del amor y la Alianza. No conoce más respuesta que la de comprometerse cada vez más con su obra escarnecida. Los viñadores mataron al Hijo, pero Dios lo resucita para que él mismo sea la Viña. Nosotros somos los sarmientos de esa viña y los miembros de ese cuerpo. ¿Qué hemos hecho de él? Nosotros también hemos destrozado al Amado. ¿Qué otra cosa hacer, sino entrar en la escalada evangélica, renunciando a todo espíritu de posesión? ¡Que donde impera la violencia opongamos una dulzura sin límite! Eso es dar fruto. No el fruto insípido de nuestros contratos, sino un fruto luminoso, madurado al calor del Espíritu, sin otro artífice que la gracia. Daremos fruto si la resurrección de Cristo pasa a través de nosotros como la savia que da vida a los sarmientos.
La alianza entre Dios y los hombres será cosa de amor o no será nada, en cuyo caso seguiremos matando al hombre para dar gloria al Dios-ídolo. Cristo murió perdonando. Fue la escalada divina, respuesta a la escalada criminal de los hombres. Ese día el holocausto, que debía asegurar la cohesión total de los hombres, se transfiguró en sacrificio de amor del Dios que hace lucir el sol tanto sobre la viña bastarda como sobre el plantío generoso. Por pura gracia.
***
Señor ¿no habías prohibido a las nubes
dejar caer la lluvia
sobre nuestras tierras no cultivadas?
¡Bendito seas por tu rostro,
que no puede ver a un desgraciado sin rehabilitarlo!
Y para que ya no nos apartemos de ti,
aumenta en nosotros el gusto por tu amor.
Que demos fruto,
como lo esperas de aquellos
a los que prodigas tu gracia.
Marcel Bastin
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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.