Publicado en AMOR, Comunicación, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, DOMINGO, ESPERANZA, EVANGELIO, VIDA

El que no está contra nosotros está a favor nuestro.

San Marcos 9,38-40
En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: “Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.” Jesús respondió: “No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.”
discurso-de-pedro-en-pentecostes
La tentación de ser autosuficientes va hasta creernos completamente dueños de nuestros proyectos, al punto que no miramos más allá el sinnúmero de eventualidades que pueden ocurrir y colocar en riesgo aquello que tanto anhelamos. Somos muy dados a soñar sin los pies en el presente. Santiago nos hace caer en la cuenta de que no somos dueños, como a veces pensamos, de los innumerables fenómenos y factores que entran en juego en la creación de nuestro devenir. El cristiano cuenta cada día con Dios, que camina a su lado y le ayuda a enfrentar los acontecimientos que se ciernen sobre él con una decidida fuerza para salir victorioso de ellos.
En el evangelio asistimos a la polémica que se arma entre los discípulos porque hubo alguien que expulsaba demonios sin ser del grupo de los Doce. Ellos acuden a reclamar la exclusividad de tales acciones de parte de Jesús. Él, sin embargo, deja bien establecido que: «quien no está contra nosotros, está a nuestro favor», afirmando de esa manera que el don de Dios hacia la humanidad no es exclusivo de un grupo, de un pueblo o de una comunidad determinada; es universal.
¡Cuántas veces los cristianos nos creemos y actuamos como los únicos herederos del favor divino y de la salvación!
Anuncios