Publicado en AMOR, CONFIANZA, CORAZÓN, DIOS, DOMINGO, ESPERANZA, EVANGELIO, VIDA

he encontrado la oveja que se me había perdido.”


San Lucas 15, 3-7

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos y escribas esta parábola: “Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: “¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido.”

Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.”

jesús es nuestro pastor

La solemnidad litúrgica del Sagrado Corazón de Jesús se inspira en uno de los símbolos más ricos de la Biblia: el del corazón. El corazón es en la mentalidad bíblica la parte más interior de la persona, la sede de las decisiones, sentimientos y proyectos. El corazón indica lo inexplorable y lo profundamente oculto de alguien, su ser más íntimo y personal.

El corazón de Dios, o sea, su libre decisión para el amor, es más fuerte que el castigo que el hombre merece por sus pecados: “No me dejaré llevar por mi gran ira, no volveré a destruir a Efraín, porque yo soy Dios, no un hombre” (Os 11,9). El corazón de Dios es, por tanto, misericordia y vida en favor de su pueblo. Y así se ha manifestado plenamente en su Hijo Jesucristo, que “ha venido para que tengamos vida, y vida en abundancia” (Jn 10,10).

Las parábolas de la oveja y de la dracma perdida insisten en la alegría que ensancha el corazón de Dios cuando un pecador se convierte. Y hay un detalle interesante: en la primera parábola, la oveja descarriada se pierde “fuera” del redil; en la segunda, la moneda se ha perdido “dentro” de casa. Consecuencia: los cercanos y los lejanos tienen necesidad de ser buscados y encontrados por Dios. No basta reencauzar a la comunidad, grupo o entorno más cercano; hay que salir a buscar a los de afuera.

“Todos hemos pecado, dirá Pablo (Rm 3,23). Jesús proclama el gozo de un Dios que busca al hombre para devolverle la vida. Aquella oveja y esa moneda tienen en común una sola cosa por la cual son objeto del amor misericordioso de Dios: oveja y moneda estaban perdidas. ¡Y el corazón de nuestro Dios se especializa en objetos perdidos!

Autor: Padre Juan Alarcón Cámara S.J

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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.