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“Os envío como corderos en medio de lobos.”


San Mateo 10,16-23

En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles: “Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis; en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre: el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Creedme, no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre”.

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Leer el comentario del Evangelio por : San Francisco Javier.

Corremos dos peligros a decir de los indígenas. El primero es que el hombre que nos conduce, después de haber recibido el dinero, nos puede dejar en un una isla desierta o nos puede tirar a la mar, para escapar al gobernador de Cantón. El segundo es que si nos lleva a Cantón y llegamos a la presencia del gobernador, éste nos inflija malos tratos o nos meta en prisión. Porque nuestro atrevimiento es inaudito. Muchos decretos prohíben a todos la entrada en China, y sin una autorización del rey y la entrada está estrictamente prohibida a los extranjeros. Fuera de estos dos peligros, hay muchos otros y mayores, ignorados por la gente del país. Sería muy largo describirlos. Pero citaré algunos.

El primero es de perder la esperanza y la confianza en la misericordia de Dios. Por su amor y por su servicio hemos salido para dar a conocer la ley de su Hijo Jesucristo, nuestro Redentor y Salvador. El lo sabe bien, ya que es él, en su santa misericordia que nos ha inspirado estos deseos. Así que desconfiar de su misericordia y de su poder en medio de los peligros en los que podemos sucumbir es un peligro incomparablemente mayor que los males que nos pueden venir de los enemigos de Dios. En efecto, si su servicio lo exige, él nos guardará de los peligros de esta vida, y sin su permiso y autorización de Dios los demonios y sus ministros no pueden nada contra nosotros.

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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.