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23 de diciembre -DIOS SE COMPADECE-


Malaquías 3,1-4; 4,5-6. Sucede que la historia es un constante comenzar de nuevo. Malaquías ejerció su ministerio hacia el año 450 antes de Jesucristo. En aquella época, Israel ha regresado del exilio y ha reconstruido el templo. Pero el pueblo no ha tardado en reincidir en sus antiguas faltas; en Jerusalén, el culto sufre una continua degradación. Entonces se alza el profeta y pone a cada cual frente a sus respectivas responsabilidades. Anuncia la visita de Yahvé y su juicio «grande y terrible». El Señor vendrá en persona a su templo para purificar a los sacerdotes, descendientes de Leví.

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Su venida estará precedida de la de Elías, cuya misión será preparar los corazones para la irrupción del Reino. Jesús atestiguará ante sus discípulos que ese papel fue desempeñado efectivamente por Juan Bautista.

El salmo 24 suele ser considerado como una queja de carácter individual; está escrito alfabéticamente y muestra el antagonismo que separa al justo del pecador. Suplica al Señor que muestre el camino recto a aquel a quien él protege desde su juventud.

Lucas 1,57-66. Yókánan, «Dios-se-ha-compadecido»: éste es el nombre que, sin haberse puesto de acuerdo previamente, impusieron a su hijo Zacarías e Isabel. ¡Maravilloso programa para el que un día descubrirá al Mesías entre sus discípulos! Con Juan nace un mundo nuevo. ¿Podía sospecharlo la montaña de Judá cuando reflejaba los ecos de los festejos lugareños celebrados en torno a Isabel, la mujer bendecida por Dios?

Nueve meses hacía que su anciana madre le llevaba en su seno, y en los tres últimos no dejaba de repetir «¿De dónde a mí esta dicha?». El niño había saltado de gozo dentro de ella, y su presencia, cada día más evidente, era el signo del Dios que obra maravillas. Zacarías continuaba mudo, pero su mutismo había ido transformándose paulatinamente en admiración. A lo largo de los días, meditaba las palabras recibidas en el silencio del Santuario: «Le pondrás por nombre Juan…: ¡Dios se compadece!».

«A Isabel se le cumplió el tiempo y dio a luz un hijo». Ocho días más tarde, fiesta grande: se circuncida al niño y se le va a poner un nombre. La imposición del nombre es privilegio del padre. Todos esperan que se le llame Zacarías, para perpetuar el nombre del padre, entrado ya en años. Así, el niño quedará inscrito en un linaje; más tarde, también él será sacerdote. Su nombre garantizará su porvenir. ¡Zacarías… como su padre!

¡No! Se llamará Juan. Llamado por gracia, llevará el nombre de la gracia, «para anunciar a su pueblo la salvación». Su nombre no significará un linaje, sino un futuro inesperado. ¡Dios viene! ¡Dios se compadece! «¡Sol naciente que viene a visitarnos!». Dios no está en el pasado, sino que abre el futuro. El nacimiento no es una perpetuación de lo que era, sino la audacia de la fe en el porvenir. La gracia de Dios se renueva sin cesar. Juan será el precursor de la gracia, llamando a los hombres a superarse para ir al encuentro de la aventura. Viene nuestro Dios… Para acudir a su cita es preciso ir más lejos.

***

Oh Dios que te compadeces,

bendito seas, pues renuevas todas las cosas.

Concédenos poder acceder a la fiesta que viene

como quien acoge un nacimiento

que lleva en sí la aurora de un futuro nuevo.

Oh Señor, que jamás reniegas de tu Alianza,

te damos gracias con todos los profetas

que esperaron el día de tu venida.

Te damos gracias con Juan Bautista,

que nos señaló al Cordero de Dios

y preparó en el desierto el camino de tu cita.

Por eso, en comunión con la Iglesia de todos los tiempos,

aclamamos incesantes tu amor.

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Autor:

Mi nombre es Maria Dilma. Con este Blog, quiero compartir mis experiencias. Me sirvo de LA PALABRA escrita, por medio de frases cortas y bien pensadas, que surgen del sentimiento más profundo de mi ser. Cada pensamiento será producto del momento y las circunstancias en las que se dan. Soy consciente de que todo mensaje responderá a quién y desde dónde se diga, y esto puede dañar, ensalzar, difamar, informar o desinformar a las personas. Sin embargo, quiero que junt@s "nos conozcamos a nosotros mismos, seamos lo que debemos ser". Aquí encontrarás temas Espirituales en la vida cotidiana y, sobre todo, temas psicológicos. Espero que sea de tu agrado y que Dios -PALABRA VIVIENTE- me ayude a llegar a ti por medio de mis reflexiones y a no perder de vista el fin propuesto. Seas BIENVENIDO/A.