Publicado en CORAZÓN

Lunes Santo/Y LA CASA SE LLENÓ DE LA FRAGANCIA

seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió los pies y se los enjugó con su cabellera.  Y la casa se llenó de la fragancia del perfume. Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice: «¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?»

Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como tenía la bolsa llevaba lo que iban echando. Jesús dijo: «Déjala, lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis». Jn 12, 1-11

REFLEXIÓN BREVE

Este evangelio nos destaca la defensa que Jesús hace, una vez más, de la mujer, su actitud misericordiosa y su alusión a los pobres.

Los empobrecidos, los descartados del sistema, como nos recuerda el Papa, son el resultado de la sociedad injusta, de la violencia de este mundo. En este Año Santo, estamos llamados a sentir en nosotros la misericordia de Dios, que es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona. Por ella Dios viene a nuestro encuentro. Por eso Jesús la practica siempre a la hora de dar respuesta a las necesidades más reales de cada uno, sobre todo de los pecadores, los pobres, los sufrientes, los enfermos, los excluidos.

Cristo resucitado sigue estando entre nosotros y nos impulsa cada día a desarrollar la capacidad de salir de sí hacia el otro, a comprometernos, tanto individualmente como en nuestros grupos y comunidades, ante los problemas de la sociedad, para estar al servicio de los marginados con un corazón misericordioso y para luchar con vigor junto a todos los que experimentan una preocupación por el ambiente, unida al amor sincero hacia los seres humanos e intentan resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de todos y en especial sobre los más pobres del mundo.

Cuando somos capaces de superar el individualismo, realmente se puede desarrollar un estilo de vida alternativo, se pueden iniciar caminos nuevos que conduzcan a la verdadera libertad y hagan posible un cambio importante en La sociedad.

Oración

Comprometerse es, ante todo,

salir de uno mismo

romper la coraza del egoísmo

que intenta aprisionarnos

en nuestro propio “yo”.

Comprometerse es dejar de dar vueltas

alrededor de uno mismo,

como si ese fuera

el centro del mundo y de la vida.

Comprometerse es no dejarse encerrar

en el círculo de los problemas

del pequeño mundo al que

pertenecemos,

cualquiera que sea su importancia.

La humanidad es más grande.

Y es a ella a quien debemos servir.

Comprometerse es abrirse a los otros,

descubrirlos, ir a su encuentro.

Abrirse a otras ideas,

incluso a las que se oponen a las

nuestras.

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