Publicado en DOMINGO, Santos, VIDA

Novena de Preparación para la Solemnidad de Nuestro Padre Santo Domingo de Guzmán

Septimo día: Activo en la contemplación, contemplativo en la acción

Domingo anuncia la salvación en Cristo Jesús; es una predicación llena de optimismo teológico. Este es un rasgo esencial de la espiritualidad y de la tradición dominicana.

Los temas preferidos de Domingo son la persona de Jesucristo, la cruz que redime, la salvación, la gracia, el amor y la misericordia de Dios. No es una predicación negativa, de anatemas, de amenazas, de preceptos morales… Ese tipo de predicación inhibe y paraliza, pero no convierte, no engendra la fe. A Domingo le interesa fomentar la experiencia de fe y confianza en la bondad de Dios. Su predicación está llena de esperanza, de buena noticia. La predicación del evangelio es liberadora: “Para ser libres os ha liberado Cristo”. Aviva la esperanza de pobres, pecadores, cautivos, herejes… Es una predicación profética que ayuda a discernir en cada momento y en cada situación la voluntad de Dios y los caminos de Dios.

Este es un rasgo fundamental de nuestra misión como hijos e hijas de Domingo. La familia dominicana ha tomado hoy especial conciencia de que su apostolado ha de ser una misión de fronteras. Domingo predica sobre todo a aquellos que se encuentran en los márgenes de la sociedad -pobres y esclavos y de la Iglesia -pecadores, herejes, paganos-. Hace suyas las palabras del Señor: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.”

No anunciamos meras doctrinas o teorías que es preciso aprender: ¡anunciamos vida!!!… y por tanto debemos mostrar en qué consiste la verdadera vida. Por tanto, el que anuncia el evangelio, debe vivir conforme al Evangelio.

Domingo aprendió esto con la experiencia. Quiere imitar la vida apostólica, es decir, el estilo de vida de los Apóstoles: caminando a pie, sin oro ni plata, acompañado por otros que compartan su misión, itinerante de ciudad en ciudad siguiendo a Cristo pobre… Así, Domingo anuncia lo que él mismo está viviendo: testimonio vivo que invita a creer.

Oración Final

SEÑOR, TÚ QUE CONCEDISTE A SANTO DOMINGO SER

LLAMADO DESDE SIEMPRE “LUZ DE LA IGLESIA” Y

“MAESTRO DE LA VERDAD”; CON GRAN CONFIANZA

NOS DIRIGIMOS A TI PARA PEDIRTE CONFIADOS QUE

POR EL GRAN AMOR QUE NOS TIENES, PERMITAS QUE

TODOS LOS CRISTIANOS ENCUENTREN EN CRISTO

EL MODELO IDEAL DEL HOMBRE NUEVO Y EN SU

EVANGELIO LA LUZ QUE ORIENTA EN EL CAMINO DE

LA VIDA. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

 

Fuente//Frailes de la Orden de Predicadores

PROVINCIA DE SAN LUIS BERTRÁN DE COLOMBIA

Anuncios