Publicado en CORAZÓN

APRENDER A ESPERAR!!

El tiempo de Adviento nos quiere ejercitar en una virtud cristiana básica: la esperanza.

DonaldZolan01

Cada año cobra actualidad el Adviento, porque siempre necesitamos la venida de Dios a nosotros. Y nos hace falta aprender a esperarle. Sería señal de debilidad o de muerte si nos encontráramos satisfechos con lo que ya tenemos.

Y como también nosotros, los cristianos, podemos ir perdiendo a lo largo del año la sensibilidad por lo divino, nos conviene que el Adviento nos despierte el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena. En esta sociedad en la que nos toca vivir, los que nos consideramos cristianos, debemos ser el CORAZÓN que la mueva por caminos de esperanza.

Las personas que nos rodean deben ver en nosotros unos valores evangélicos claros: justicia, servicio, generosidad…, evitando todos aquellos valores que pro­mulga la sociedad de consumo: tener más, ser el más poderoso,…

   PERO ¿QUÉ ESPERAMOS?  El pueblo de Israel estuvo durante siglos y siglos esperando al Mesías. Pero nosotros vivimos en el Nuevo Testamento: Cristo nació de María Virgen y apareció entre nosotros. Desde que El llegó todo ha cambiado en la historia: vivimos el tiempo de Cristo.

Si Jesús ya ha venido…¿qué esperamos?

Esperamos la venida gloriosa de Cristo al fin de los tiempos, para establecer definitivamente su Reino. Desde que llegó Cristo a nuestra historia, la plenitud de los tiempos está ya comenzada. después de Cristo no esperamos a nadie más. El inauguró ya su reino: este irá creciendo y madurando a lo largo de los siglos, hacia la plenitud final.

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Mientras tanto recordamos gozosamente el nacimiento de Jesús en Belén, celebramos su aniversario y aprendemos las entrañables lecciones que sus protagonistas nos dieron.

LO MEJOR DEL ADVIENTO…ES LA NAVIDAD.

A esto nos invita y entrena el Adviento: a desear ese HOY tan intenso de la Navidad y aceptar plenamente la venida de Cristo Salvador a nuestra historia particular y comunitaria. La Navidad es la luz que ilumina todo el Adviento.

Lo más importante del Adviento son las semana de la Navidad y la Epifanía. En algunas oraciones pedimos:

· prepararnos con santas celebraciones a las próximas solemnidades de nuestra redención.

·  que acojamos y celebremos el Nacimiento de nuestro salvador.

Fuente// Reflejos de Luz.

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El fracaso del amor!!!

Una de las definiciones del amor menos románticas que existen, pero quizás más justa y precisa es la de Bernard Shaw, que dice que: “el amor es una tremenda exageración de la diferencia que existe entre una persona y todas las demás”. No se puede expresar con más justeza la esencia de este fantasioso sentimiento que nos nubla la vista y los sentidos hasta el punto de hacernos creer que la persona amada posee cualidades extraordinarias que la distinguen de las demás personas, casi como si se tratase de un extraterrestre.

1El inevitable fracaso del amor radica en que es un espejismo y, como todos los espejismos, acaba por desvanecerse. Un día descubrimos que aquella persona que creíamos especial, distinta a todas, es como todas, que no hay apenas diferencia entre ella y las otras. Suda y huele, como cualquiera, a lo mejor hasta ronca, amanece despeinada, se enfada, grita, se repite, incluso resulta insoportable y aburrida cuando se está a su lado las veinticuatro horas.

El hechizo del amor desaparece con la convivencia, dejándonos frente a un ser que se va desinflando poco a poco. Porque era mentira esa tremenda exageración de la diferencia que existía entre él y todo lo demás. Todos somos aproximadamente iguales. Todos estamos llenos de egoísmos, de prejuicios, de contradicciones, de celos, de temores. Todos queremos dominar, imponer nuestros criterios, marcar las reglas del juego. Y eso se descubre siempre después, cuando ya es tarde, cuando la fantasía del amor choca contra la cruda realidad y nos encontramos de pronto ante un extraño, cuando no durmiendo con nuestro enemigo.

La culpa, por supuesto, es nuestra por empeñarnos en que todo sea lo que no es, en soñarnos divinos cuando somos humanos, y a mucha honra, en soñarnos perfectos cuando somos imperfectos. De ahí el desengaño y el gran fracaso del amor que lleva, entre otras cosas, a que cada cuatro minutos se rompa un matrimonio en España. Seguramente la mayoría de estos hombres y mujeres que se separan a una media de quince divorcios por hora creyeron que se casaban con el hombre o la mujer ideal, y se equivocaron.

anillos rotos

El amor es así, una tremenda exageración, y conviene tenerlo en cuenta para no llevarse chascos. Como dice el poeta, y se recuerda aquí a modo de aviso para caminantes: “Todo amor es fantasía; / él inventa el año, el día, / la hora y su melodía; / inventa el amante y, mas, / la amada. No prueba nada, / contra el amor, que la amada / no haya existido jamás”.

Fuente// http://webs.ono.com/nachovaldes/cprfracaso_del_amor.htm

 

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El fracaso del amor !!

Una de las definiciones del amor menos románticas que existen, pero quizás más justa y precisa es la de Bernard Shaw, que dice que: “el amor es una tremenda exageración de la diferencia que existe entre una persona y todas las demás”. No se puede expresar con más justeza la esencia de este fantasioso sentimiento que nos nubla la vista y los sentidos hasta el punto de hacernos creer que la persona amada posee cualidades extraordinarias que la distinguen de las demás personas, casi como si se tratase de un extraterrestre.

1El inevitable fracaso del amor radica en que es un espejismo y, como todos los espejismos, acaba por desvanecerse. Un día descubrimos que aquella persona que creíamos especial, distinta a todas, es como todas, que no hay apenas diferencia entre ella y las otras. Suda y huele, como cualquiera, a lo mejor hasta ronca, amanece despeinada, se enfada, grita, se repite, incluso resulta insoportable y aburrida cuando se está a su lado las veinticuatro horas.

El hechizo del amor desaparece con la convivencia, dejándonos frente a un ser que se va desinflando poco a poco. Porque era mentira esa tremenda exageración de la diferencia que existía entre él y todo lo demás. Todos somos aproximadamente iguales. Todos estamos llenos de egoísmos, de prejuicios, de contradicciones, de celos, de temores. Todos queremos dominar, imponer nuestros criterios, marcar las reglas del juego. Y eso se descubre siempre después, cuando ya es tarde, cuando la fantasía del amor choca contra la cruda realidad y nos encontramos de pronto ante un extraño, cuando no durmiendo con nuestro enemigo.

La culpa, por supuesto, es nuestra por empeñarnos en que todo sea lo que no es, en soñarnos divinos cuando somos humanos, y a mucha honra, en soñarnos perfectos cuando somos imperfectos. De ahí el desengaño y el gran fracaso del amor que lleva, entre otras cosas, a que cada cuatro minutos se rompa un matrimonio en España. Seguramente la mayoría de estos hombres y mujeres que se separan a una media de quince divorcios por hora creyeron que se casaban con el hombre o la mujer ideal, y se equivocaron.

anillos rotos

El amor es así, una tremenda exageración, y conviene tenerlo en cuenta para no llevarse chascos. Como dice el poeta, y se recuerda aquí a modo de aviso para caminantes: “Todo amor es fantasía; / él inventa el año, el día, / la hora y su melodía; / inventa el amante y, mas, / la amada. No prueba nada, / contra el amor, que la amada / no haya existido jamás”.

Fuente// http://webs.ono.com/nachovaldes/cprfracaso_del_amor.htm

 

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Mi Caminar….

Sé que mi caminar tiene una dirección y un destino, por eso debo medir mis pasos, prestar atención en lo que hago y no en lo que hacen los que a mi lado también pasan, o por los cuales, a su lado paso yo.
Que no me engañe con el ánimo y el vigor de los primeros trechos, porque llegará el día en que mis pies no tendrán tanta fuerza, se herirán en el camino y se cansarán más rápido.
Que cuando esté cansado, no me desespere y crea que aún tendré fuerzas para continuar, principalmente cuando hubiera quien me auxilie.

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Y que oportunamente, en mis sonrisas, me acuerde de que existen los que lloran, para que así mi risa no ofenda el dolor de los que sufren; por otro lado, cuando llegue mi turno de llorar, que no me deje dominar por la desesperanza, sino que entienda el sentido del sufrimiento, que me nivela, que me iguala, que vuelve iguales a todos los hombres.
Cuando tenga todo, equipaje, valor, agua en mis provisiones, ánimo en el corazón, botas en los pies y sombrero en la cabeza; para de esa forma, no temer al viento, al frío, a la lluvia y al tiempo. Que no me considere mejor que aquellos que se quedaron atrás, porque podría llegar el día en que no tenga nada más para mi viaje y aquellos que rebasé en el camino, me alcanzarán y también podrán hacer lo que yo hice o de hecho no hacer nada por mí, entonces, me quedaré en el camino sin concluirlo.

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Cuando el día brille, que tenga deseos de ver la noche en que el camino será más fácil y más ameno; pero, cuando sea de noche y la oscuridad vuelva más difícil el arribo, que sepa esperar el día como aurora, el calor como bendición.
Que perciba que el caminar sólo puede ser más rápido, pero mucho más vacío…
Cuando tenga sed, que encuentre la fuente en el camino; cuando me pierda, que halle la indicación, la flecha, la dirección.
Que no siga a los que se desvían, pero que nadie se desvíe siguiendo mis pasos…
Que la prisa por llegar no me aparte de la alegría de ver las simples flores que están en la orilla del camino, que no perturbe la caminata de nadie, que entienda que seguir hace bien pero que, a veces, es necesario tener el valor de volver atrás y recomenzar tomando otra dirección.
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Que no camine sin rumbo, que no me pierda en las encrucijadas, pero que no tema a los que me asalten, los que se enmascaren, que vaya a donde debo ir y, si cayera en medio del camino, que permanezca el recuerdo de mi caída para impedir que otros caigan en el mismo abismo.
Que llegue, sí, pero, aún más importante, que haga llegar a quien me pregunte, a quien me pida consejo y, sobre todo, ¡Que pueda seguir confiando en mi.
Autor desconocido